Sobre nosotros

Diakonia trabaja por un mundo justo, equitativo y sostenible. Buscamos soluciones inteligentes a problemas estructurales.

LA GENTE CAMBIA EL MUNDO

Diakonia es una organización sueca sin ánimo de lucro, fundada en el año 1966 por la Misión de la Alianza Sueca y la Iglesia Equmenia. Trabajamos en 25 países de Asia, África, América Latina, y la región de Oriente Medio y de África del Norte (MENA).

Nuestro actuar se basa en los principios feministas y la fe, trabajando con y para las personas que están en riesgo o viven en situaciones de vulnerabilidad. La identidad de Diakonia se caracteriza por cinco valores: solidaridad, justicia, coraje, compromiso y transparencia/responsabilidad.

Más de 350 organizaciones socias

Trabajamos junto a las personas directamente afectadas, independientemente de su edad, etnia, género, diversidad funcional, nacionalidad, clase, convicción política, religión, orientación o identidad sexual. Buscamos el cambio desde acciones colectivas para generar transformaciones sociales, estructurales y culturales ante situaciones de violaciones sistemáticas de derechos.

Catalizamos acciones hacia el derecho a una vida digna, el respeto y la protección de los derechos humanos, la justicia de género, la promoción de la democracia, la preparación frente a desastres, la atención humanitaria y el fortalecimiento del desarrollo local sostenible.

Feminismo es el camino

Diakonia ha tomado la decisión de basar nuestro trabajo por la justicia de género en un conjunto de principios feministas. Hacerlo es, en parte, una cuestión de reconocimiento del feminismo y de los actores feministas como fuerzas motrices clave de la lucha global por la justicia de género.

Afianzar nuestro trabajo por la justicia de género sobre los principios feministas, es también una cuestión de alinearlo con nuestro objetivo de atender las causas fundamentales de la pobreza y la desigualdad, las violaciones de los derechos humanos y la violencia, reconociendo que el feminismo implica transformar las relaciones de poder y los roles injustos en la sociedad y otros obstáculos profundamente arraigados que impiden alcanzar la justicia de género.