Diakonia - gente que cambia el mundo
Manifestación del 25 de Noviembre, Día Internacional por la NO violencia contra la mujer, Montevideo, Uruguay. La foto no tiene relación con el evento.

Organizaciones basadas en la fe alzan la voz a favor de la igualdad de género

El fundamentalismo religioso está ganando campo en toda America Latina. En varios países de la región se evidencia a través de grupos de poder que quieren restringir los derechos de las mujeres y la población LGBTI. Con el fin de buscar nuevas estrategias para contrarrestar esta situación 14 organizaciones basadas en la fe de toda America Latina se reunieron en la ciudad de Bogotá, convocadas por Diakonia.

25/04/2018

El objetivo del evento fue de aumentar la comprensión sobre las corrientes  fundamentalistas y conservadoras en el continente americano y desarrollar alianzas y estrategias para hacer frente a su influencia así como intercambiar prácticas para promover una agenda de derechos y no discriminación desde una perspectiva teológica y ecuménica.

- El fundamentalismo es un asunto político. No podemos dejar vacíos para que los fundamentalistas hablen por todas las personas creyentes, argumentaba Claudia Gomez, Coordinadora del programa regional de género de Diakonia en América Latina e impulsora del evento.

El conservadurismo (ya bordeando un fundamentalismo) se ha fortalecido mucho durante las últimas dos décadas tanto globalmente como a nivel regional y no solo desde algunas partes de la iglesia católica sino también cada vez más desde sectores protestantes y pentecostales; lo cual nos desconcierta como organización ecuménica basada en la fe, pero también nos reta.

Como organización basada en la fe nos reta a visualizar las muchas iglesias y organizaciones ecuménicas y cristianas que ven perfectamente posible trabajar por la justicia de género, por los derechos de las mujeres y población LGBTI, desde una perspectiva teológica compatible con derechos y no-discriminación. Nos reta a comprender la historia y el presente de los sectores eclesiales conservadores a fin de limitar en algo los riesgos en nuestra apuesta por los derechos humanos, derechos de las mujeres y personas LGBTI. Nos reta a fortalecer las alianzas y practicas entre organizaciones e instituciones basadas en la fe, que comparten esa agenda.

 -Como cristiano me cuesta mucho comprender que hayan personas que usan la religión para defender posiciones que van en contra de los derechos fundamentales de las personas y para polarizar la opinión pública. Nosotros en Diakonia tenemos una lectura diferente de la biblia, en la que todas las personas tienen el mismo valor y el derecho de vivir una vida digna, comentaba Mattias Brunander, director regional de Diakonia en America Latina.

- La situación es fuerte pero también debemos reconocer que los fundamentalistas tienen miedo de los avances que hemos ganado durante los últimos años, concluia Mattias. 

Una reflexión importante que también se desarrolló en el marco del evento fue, de manera muy abierta y sincera, sobre nuestras propias creencias e imaginarios.   

Se habló del hecho que trabajamos con la población LGBTI, pero que Dios muchas veces es un Dios heteronormativo y tradicional. Se concluyó que se necesita mejorar la formación en pedagogías y metodologías para la desconstrucción de los imaginarios religiosos. 

- No podemos tener miedo de nuestros miedos, argumentó Jorge González del Movimiento estudiantil Cristiano de Cuba. Debemos reconocerlos para poder aprender de ellos y vencerlos, concluía.