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“La violencia contra las mujeres es una pandemia silenciada”

La violencia hacia las mujeres, es una pandemia silenciada que parece no tener fin, la que se ha agudizado por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Nuestro trabajo es acompañar a las mujeres, para que fortalezcan su capacidad de resiliencia y empoderamiento personal, dice Magdalena Benavides que trabaja con nuestra organización socia Proyecto Miriam, en el norte de Nicaragua.

Cuando se confirma oficialmente el primer caso de coronavirus en Nicaragua, las compañeras de Proyecto Miriam tuvieron que adaptar su trabajo a la nueva realidad. Para tener mayor conocimiento sobre cómo era la situación que afectaba a su grupo meta,  realizaron un diagnóstico situacional con más de 1000 mujeres, entre 13 y 65 años. El resultado del diagnóstico mostraba dos tendencias principales: La primera, que la violencia hacia las mujeres aumentaba en todo el grupo debido al encierro y la falta de empleo.

- La violencia contra las mujeres no se detiene, sino se intensifica. El 44 % de las mujeres encuestadas nos comentaban  que están viviendo situaciones de violencia en sus hogares, continúa Magdalena.

La segunda tendencia que se detectó en el diagnostico fue que muchos hogares sufrían escasez de agua, algo que aumentaba el riesgo de contagio. En algunos casos el agua llegaba únicamente en la madrugada y otras sólo tienen acceso a agua tres veces por semana.

- La falta de agua puede parecer un problema simple, pero el agua es vital para la vida y su escasez afecta a las mujeres de múltiples maneras. Varias mujeres nos contaron que tenían que escoger entre comprar comida o alcohol gel, y que sino morían de Covid, morirían de hambre; la poca agua que tenían no la podían usar para lavarse las manos porque la necesitaban para lavar la ropa y hacer la comida.

Las compañeras de Proyecto Miriam, una vez que contaban con los resultados del diagnóstico se reunieron para identificar estrategias que les permitieran acompañar de manera innovadora las mujeres ya que no podían hacer visitas en las comunidades ni tener reuniones grandes.

- De un momento a otro nos enfrentamos a un gran reto al tener que reinventarnos y pensar como realizar el trabajo de acompañamiento a las mujeres desde casa.  No podemos hacer obras grandes para contribuir en el problema de escases de agua, pero podemos pensar en soluciones que ayudan a las mujeres para que tengan por lo menos lo mínimo que les ayude en su día a día.

Para atender la problemática de la escasez de agua se les ocurrió la idea de entregar barriles de 150 litros en los cuales las mujeres podían almacenar agua. Se desarrolló una agenda de entrega en la oficina para que pudieran atender a máximo 10 mujeres al mismo tiempo.  Espacio que fue aprovechado para  dialogar con las mujeres sobre la dimensión que representa el COVID 19, importancia de implementar las medidas de prevención de la propagación y la contagio del COVID,  posicionando las medidas del lavado de mano, distanciamiento social uso de mascarilla y la distribución de responsabilidades entre todas y todos los miembros de la familia. De esta manera  se aportó  a que 250 familias tuvieran acceso a agua limpia.

 -Durante la pandemia hemos realizado mucho apoyo psicológico por teléfono a mujeres víctimas, pero el agresor casi siempre es la pareja con quien conviven. Por eso es importante para ellas poder salir y ver a una persona en quien pueden confiar. Con la entrega de los barriles logramos esa salida.

Para prevenir la violencia tanto física como psicológica, en Miriam se trabaja mucho con campañas informativas para que las mujeres puedan comprender y reconocer patrones machistas en sus relaciones. Pero también para concientizar a los hombres.

En los meses de mayo a julio desarrollaron una campaña de información de Prevención y protección ante la violencia de género y el contagio del coronavirus, con el objetivo de contribuir a la prevención de la violencia de género en el contexto de la pandemia del coronavirus, facilitando información sobre medidas de seguridad y protección a Niñas, Niños Adolescentes  y mujeres.

Se posicióno el lema ¡SIN VIOLENCIA EN NUESTRA VIDA DIARIA, ENFRENTAMOS MEJOR ESTA EMERGENCIA SANITARIA!; Haciendo un llamado a que en mi familia y comunidad, promovemos entornos seguros y saludables para niñas, niños, adolescentes y Mujeres, previniendo la Violencia y el contagio del Corona Virus.

En esta campaña también se posicionaron mensajes de promoción de masculinidades positivas, los cuales se hizo a través de voces de hombres que son padre de Niñas, niño y adolescente que participan en los procesos desarrollados en Proyecto Miriam.

- El primer paso es el reconocimiento de una situación violenta. En eso sí vemos muy buenos resultados. Que las mujeres sepan que tienen derechos y que pueden poner límites en una relación.

Otro paso importante es el empoderamiento económico, que las mujeres tengan sus propios recursos, y así más libertad.

- Muchas de las mujeres trabajan duro y tienen sus propios negocios, es importante que sepan que el trabajo de ellas vale y que pueden tomar decisiones sobre sus recursos.

 A partir del mes de septiembre la sociedad nicaragüense se ha vuelto a abrir más y la organización ha podido realizar reuniones presenciales con grupos pequeños.

 - Nuestro trabajo es acompañar a las mujeres siempre y enfrentar este monstruo juntas. Independientemente de lo que pasa, no deben estar solas.