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“La película aclara lo que sufrimos”

“Choatalum, de tierra arrasada a tierra sanada”, lanzado por Diakonia en diciembre 2018, es un cortometraje documental que celebra la impresionante capacidad del espíritu humano de seguir resistiendo y floreciendo ante los obstáculos más difíciles.

03/12/2018

Choatalum es el nombre de una comunidad maya kaqchikel en Guatemala que sufrió la ocupación y represión militar en los tiempos del conflicto armado interno. Cuando se retira el ejército de la comunidad, las y los vecinos se organizan para buscar a sus familiares desaparecidos y acuden al ex comisionado militar de la comunidad para conocer el paradero de sus familiares. Cuando el ex comisionado se niega a brindarles la información, la comunidad decide iniciar un proceso legal para conseguir justicia.

Las y los vecinos de Choatalum se atrevieron a desafiar el muro de impunidad que cubría las violaciones a los derechos humanos en Guatemala y en agosto de 2009 la comunidad consiguió la primera sentencia por desapariciones forzadas dictada por un tribunal de justicia guatemalteco. El proceso fue acompañado por la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Guatemala (FAMDEGUA) y el Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH), apoyado por Diakonia. La sentencia del caso sentó una importante precedencia que posteriormente ha beneficiado a otros casos de justicia transicional.

Para documentar los logros alcanzados en justicia y buen vivir de las mujeres y los hombres organizados en Choatalum, Diakonia ha financiado un cortometraje documental que presenta las experiencias de algunos sobrevivientes de la comunidad, así como uno de los abogados que lideró el caso por desaparición forzada. 

Entrevista con Magdalena Cajtí Hic, sobreviviente e integrante del Comité de Víctimas de Choatalum:

¿Qué piensa de la película?

-Aclara lo que sufrimos, y no solo lo que sufrimos en Choatalum sino lo que la gente sufrió en Guatemala a nivel nacional, en todas partes donde los militares asesinaron y desaparecieron a la gente.

-La película también sirve para decir que esperamosque nuestros nietos no sufran lo mismo que sufrimos nosotros: Hambre, frío, perdida de nuestras pertinencias, casas, animales, ropa y todo lo demás que teníamos antes de la guerra y que nos robaron. No queremos que esas atrocidades vuelvan a suceder jamás.  

¿Por qué fue importante para ustedes buscar justicia?

-Buscamos justicia porque muchos vecinos de Choatalum desaparecieron y nadie nos ha querido decir dónde están. Por eso nos vimos obligados a poner la denuncia y buscar justicia para saber qué pasó con nuestros vecinos y familiares La película explica que como seres humanos tenemos derecho de reclamar justicia.

¿Qué sintió Usted cuando se dio la sentencia el 31 de agosto de 2009?

-No fue fácil, pero fue una necesidad establecer justicia porque nunca nos aclararon dónde dejaron las personas que mataron, que fueron nuestros familiares.

-La verdad es que el sufrimiento nunca nos va a dejar por completo. Hace una semana entregaron a la familia los restos de un primo que encontraron enterrado debajo del colegio aquí en la comunidad Fue secuestrado por el ejército y desaparecido en 1984. El ejército lo andaba persiguiendo mucho.

-Cada tres meses tuvo que presentarse en el destacamento militar. Dos años lo tuvieron viviendo con miedo hasta que un día lo desaparecieron.  En 2011, treinta años después, estaban instalando una tubería en un colegio cuando encontraron huesos humanos. Tomaron pruebas de ADN de varios vecinos de la comunidad, y resultó que era mi primo. En el lugar donde lo encontraron, antes quedaba el destacamento militar. 

¿Cómo le ha parecido el proyecto productivo implementado por FUNDEBASE y Diakonia?

-El proyecto productivo nos ha beneficiado bastante y me ha gustado mucho. Yo sabía manejar animales desde antes porque mi papá tenía cuatro vacas cuando yo era niña, pero no conocíamos los beneficios del abono orgánico.

-Antes desperdiciábamos el estiércol de nuestros animales, pero ahora lo sabemos aprovechar para nuestros cultivos. El proyecto no fue solo la entrega de las vacas, sino también nos brindan acompañamiento en cómo mejorar la producción, cómo producir queso, y cómo usar las plantas medicinales.