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Doctor Rogelio Goiburú, director de Reparación y Memoria Histórica de Paraguay e hijo de uno de los desaparecidos.

"Más de 300 familias viven sin la verdad"

12.328 días bajo la dictadura Stronista. 20.090 víctimas directas de violaciones de los derechos humanos. Al menos 336 personas desaparecidas, de cuales se encontraron 34 cuerpos en dos tumbas clandestinas. Por falta de recursos, los cuerpos aún no han sido identificados. 

27/03/2015 Editor: Daniel Ogalde

Desde el 2009, el médico Rogelio Goiburú realiza excavaciones en las tumbas que se van encontrando. Él es director de Reparación y Memoria Histórica de Paraguay dependiente del Ministerio de Justicia y Trabajo. Para Rogelio Goiburú, la búsqueda de los desaparecidos de la época stronista es un tema importante que relaciona con la recuperación de la memoria y el derecho a la verdad. Es hijo de uno de los desaparecidos y se acuerda del régimen buscando a su padre.

- Yo era muy chico. Recuerdo que venía la policía y el ejército. Nos allanaban la casa, rompían toda la casa buscándole a papá. Entonces, en setiembre del 1959, él se fue al exilio, a la Argentina.

Su padre, Augustín Goiburú, desapareció en el 1976. Rogelio entiende lo que es vivir sin saber la verdad. Está convencido de que él, con su trabajo, está llevando adelante una causa. Esa causa es la que, a pesar de las dificultades, la que le impulsa y le da fuerza para continuar. Encontrar los cuerpos es algo emocional para él.

- Yo sé, que la persona que está ahí ha sido un luchador. Ha sido un guerrero. Ha sido un patriota. Un soñador, y en el último segundo de su vida quiso que alguien le encontrara. Yo tengo una gran alegría en encontrarles, sobre todo por la posibilidad de que una vez que lo podamos identificar, sus familiares lo van a poder tener con ellos.

Paraguay, un país desigual

Por parte del estado paraguayo, existe cierta resistencia contra las investigaciones de los hechos durante la dictadura. Hay a quienes a que no les conviene. Para Rogelio, la razón está clara.

- Paraguay es uno de los países con mayor desigualdad social. Los dueños del poder real, son los dueños del dinero. Mientras todo lo que pasó durante la época stronista permanece oculto, ellos van a seguir usufructuando todos los bienes mal habidos que recibieron durante la dictadura. Los herederos políticos de Stroessner siguen con los mismos negocios.

Al no aportar los recursos suficientes para que se rescate la memoria, el Estado no cumple en investigar de forma responsable. Otra causa que frena y dificulta el trabajo de las investigaciones es que la gente paraguaya todavía tiene miedo. Durante los 35 años de dictadura se instaló terror en el país. La gente no se anima a denunciar por eso, y por la impunidad que, según Rogelio, existe en el Paraguay.

- Se respira aire de la impunidad. Prueba de ello es que cuando terminó el trabajo de la Comisión de Verdad y Justicia, en el informe final de la comisión, aparecen, señalados por las víctimas cerca de 700 represores. Sin embargo, de todos ellos solamente tres cumplieron cadena perpetua y no fueron procesados más de una decena. 

El miedo

La falta de ánimo y el miedo entre la gente hace que las causas de violaciones a los derechos humanos y las desapariciones no declaradas son muchas.

- De hecho, cuando se habla de 336 personas desaparecidas se refiere solamente a personas desaparecidas con documentos. Nunca se va a saber con certeza cuantos son.

En cada desaparición figuran violaciones a los derechos humanos. El que desapareció primero fue detenido arbitrariamente, sin orden de un juez. Fue torturado, asesinado y su cuerpo fue oculto. El trabajo para recuperar la memoria y rescatar la verdad es clave para acordar con el pasado y para asegurar que lo que pasó en el Paraguay jamás volverá a pasar. También es una manera de, poquito a poco, liberar a la población paraguaya del estado de terror que aún le afecta.

- Solamente sabiendo la verdad tenemos posibilidad de construir un futuro digno para todos. De ahí la importancia.

Goiburú confirma que recibió amenazas anónimas, y cuenta que también ha recibido invitaciones para ocupar cargos más importantes en otros países, para sacarle de Paraguay. Siempre rechazó.

- Yo voy a vender empanadas en la calle, pero no voy a dejar de hacer lo que estoy haciendo. Yo no estoy aquí por un salario. Estoy por una causa.

 Texto: Adela Alvarez Svahn