Diakonia - gente que cambia el mundo
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Ilario al frente de la lancha con su hijo.

Los guardianes de la selva

Siuna es una sociedad pequeña. Por la calle mayor se encuentra una casa de madera con dos pisos. La oficina principal de IPADE, coparte de Diakonia. Su trabajo se enfoca en producción sostenible, reducción de desastre, el derecho a educación y democratización. Un trabajo que llevan a cabo desde 1980 y con el apoyo de Diakonia y la Union Europea desde el 2014.

20/01/2016 Editor: Victoria Gillberg

"Trabajamos en quince comunidades en la zona. El objetivo con este proyecto es crear independencia económica y alimentaria pero también enfocarnos en sostenibilidad porque muchas comunidades se encuentran en reservas naturales.", cuenta Ninoska Moreno, coordinadora de IPADE.

Con un enfoque de género aproximadamente cincuenta por cientos de las personas sujetas de derecho que participan en el proyecto, son mujeres. En un país patriarcal como Nicaragua un enfoque importante pero a la misma ves un desafío.

Los campesinos y campesinas que participan en el proyecto no solamente reciben un kit de semillas para empezar a sembrar sino también fortalecimiento en forma de talleres, educación y recomendaciones para que puedan cultivar la tierra respetando el medio ambiente.

"Muchos no tienen suficiente para alimentar a sus familias. Solamente se tenían unos pocos cultivos básicos. Se sembraba, se cultivaba y se cocechaba durante un periodo limitado en vez de, realmente, aprovechar la tierra. Hoy no se cultiva solamente el maíz, arroz y frijoles si no también cacao, papaya y plátano. Así tienen para alimentar a sus hijos y también vender en el mercado y tener un ingreso adicional."

A unos kilómetros de Siuna se encuentra el rio Uli. Aquí tomamos una lancha para llegar a Sikilta, un pueblo escondido en la jungla de Nicaragua. Hogar de 185 familias de la comunidad indígena Mayangna.

"Aquí no tenemos ni electricidad o agua corriente, el rio nos sostiene con todo lo que necesitamos, agua para beber, para lavarnos, pescado para comer y también la manera de transporte. El rio es todo para nosotros.", cuenta Ilario Lacayu, uno de los lideres indígenas.

El pueblo Sikilta queda al lado del río Uli.

Sikilta esta ubicada al lado del río Uli.

Un país injusto

Nicaragua es un país pequeño y como en muchos otros países en Latinoamérica la asignación de tierra es injusta. Unos pocos tienen mucho, mientras que la mayoría tiene poco. Es una congestión que los últimos años se ha convertido en un preludio a un conflicto armado entre varios pueblos indígenas y mestizos, o "colonizadores"como despectivamente se les dice aquí en Región Autónoma Atlántico Norte por la Costa Caribe. Aquí dominan los pueblos indígenas Miskito y Mayangna.

"Hay más y más colonos ilegales que entran a lo profundo del bosque. Lugares donde los indígenas por mucho tiempo han vivido, han cultivado y cuidado. Tierra que por ley debe estar protegida, pero donde el gobierno no hahecho nada para asumir su responsabilidad. No es raro que termine en violencia.", explica Willard Green de Diakonia Nicaragua.

No es la primera vez que hay movimientos de este tamaño. Durante 1970 llegaron miles de personas a la Costa Caribe para hacer una vida. Se vivió el mismo problema con una ley que no secumple. Es una historia que ahora hace división entre vecinos, amigos y hasta familias.

"La diferencia con ese entonces era que había mas tierra. Hoy se está invadiendo tierra que ya está habitada y los enfrentamientos hacen que la gente tenga que huir. Las costumbres y las tradiciones de los indígenas no se respetan.", explica Ilario.

Martin Gonzales y Oscar Barcio con sus lanchas.

Martin Gonzales y Oscar Barcio preparando sus lanchas.

Un país perdido?

La mañana llega con neblina de los cerros del horizonte. Es temprano y el pueblo lentamente está despertando al sonido de los pájaros y los monos entre los árboles. Al lado del río esta Martin Gonzales y Oscar Barcio, preparando su lancha para salir a los cultivos.

"Es peligroso, nos disparan, nos queman los cultivos, nuestros lugares sagrados son destruidos y profanados y el gobierno no hace nada.", dice Oscar.

Un país lacerado

Muchos de los colonos ilegales saquean y queman bosques, como método para cultivar, esto es ajeno a los indígenas. Es algo que daña la tierra por mucho tiempo y que también afecta el agua, ademas el uso de pesticidas y fertilizantes aumenta.

"Nuestros hijos se enferman cuando toman agua del río. Así no era antes."
En total se trata de 43 000 metros cuadrados de bosques, montañas y ríos. Áreas donde ya se encuentran muchos colonos ilegales. }Donde los árboles se han cortado y quemado para crear lugar para los cultivos. Donde los animales han huido al boque más profundo.

"Están cortando nuestros arboles ancianos. Árboles que han crecido durante generaciones. El corazón de la selva."

El río Uli que antes significaba vida en hoy se esta contaminando.

El río Uli que antes significaba vida esta siendo contaminado.

Una semilla de esperanza

No es raro que la UNESCO haya nombrado esta zona como un patrimonio de la humanidad pero es un patrimonio que está desapareciendo. El "pulmón de Centroamérica" está respirando cada vez menos.

"Nosotros podemos cambiar la sociedad, paso por paso, semilla por semilla. Toma tiempo pero estamos en camino. Con este proyecto podemos crear un futuro sostenible donde los seres humanos vivan junto con la naturaleza y también en paz uno con otro independientemente de etnicidad.", dice Ninoska.