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Ciudad de Sucre. Foto: Grethel Ruiz Casso

“El aborto no debe estar en el campo penal, sino en el sector de la salud pública”

En América Latina se realizan 4,4 millones de abortos cada año y más del 90 por ciento de estos en condiciones inseguras. En Bolivia, uno de los países con leyes más restringidas sobre el aborto se estiman que al año se practican 60.000 abortos; del total, 5.000 mujeres se mueren. Hoy el aborto solo es legal en caso de violación, incesto o si la vida de la mujer está en peligro.

04/04/2017

El Pacto Nacional por la Despenalización del Aborto es un colectivo de 40 organizaciones bolivianas, que se han unido para generar incidencia, varias de ellas socias de Diakonia.

Hace dos semanas se presentó un nuevo proyecto para modificar el Código del Sistema Penal del país. Gracias a la incidencia del Pacto y la propuesta de despenalización presentada por el mismo ante el poder legislativo de la Asamblea Legislativa Plurinacional  el año pasado el artículo 157 de la propuesta prevé ampliar las causales para despenalizar el aborto. Entre ellas se encuentran: malformaciones fetales incompatibles con la vida, la embarazada sea niña o adolescente y hasta las primeras 8 semanas de embarazo (por única vez) cuando la mujer se encuentre en situación de calle o pobreza extrema, sea madre de tres o más hijos o hijas y no cuente con recursos suficientes para su manutención; o, sea estudiante.

En este momento el documento está en la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados.

“La propuesta es un avance pero no cumple con nuestras expectativas. Queremos la despenalización total del aborto. La mujer va a seguir necesitando el permiso de un juez para abortar. El aborto no es un delito. No debe estar en el código penal, sino en el sector de la salud pública”, dice Guadalupe Pérez del Colectivo Rebeldía, Socia de Diakonia en Bolivia.

El mismo día que se presentó la nueva propuesta se encarceló a una mujer por haber realizado un aborto. Estaba sufriendo complicaciones pero en vez de atenderla el medico llamó a la policía. Ahora espera una sentencia de entre 3-6 años.  

Durante los últimos años la participación de las mujeres en el ámbito político ha aumentado significante en el país y ya hay paridad de género en el congreso. Al mismo tiempo Bolivia sigue siendo  el país con mayor índice de violencia de género en la región, y el segundo de violencia sexual.

“Es muy contradictorio que las mujeres pueden obtener cargos políticos altos pero no tienen el derecho de decidir sobre sus propios cuerpos. Lamentablemente la participación de las mujeres en la política no resulta automáticamente en el mejoramiento de su calidad de vida. Esto evidencia que hemos ido acumulando un sistema patriarcal y colonial que es muy difícil de romper. El aborto es muy estigmatizado y el cuerpo de las mujeres criminalizado” dice Guadalupe Pérez.

La respuesta de los grupos fundamentalistas no ha esperado. En los medios de comunicación el tono ha sido agresivo y existe una presión fuerte de estigmatización de parte de grupos cívicos, médicos e  iglesias y varias de las organizaciones del pacto han recibido amenazas por su postura a favor de la despenalización.

Pero también se han construido nuevas e importantes alianzas. Por primera vez en la historia las organizaciones campesinas e indígenas están apoyando a las organizaciones de mujeres en su lucha. 

“Hay un clima de miedo y terror pero ya que la propuesta esta presentada va a ser muy difícil retroceder. Dentro de un mes sabremos si se aprueba o no, y seguiremos luchando por más.”